04 enero 2008

Diferentes manera de dar a luz

Existen diferentes tipos de parto como el parto bajo el agua, La hipnoterapia, la silla de parto,el parto humanizado…Aquí nombraré en que consiste cada una de ellas.


Parto bajo el agua


Es una opción para las que prefieren el parto natural, ya que no se emplean medicamentos ni anestesias, sino ejercicios de relajación para disminuir el dolor. La madre da a luz en una bañera especial con agua a la temperatura del cuerpo (unos 37º C). Así, el niño evita la experiencia traumática de cambiar de un ambiente a otro, ya que la bañera simula el útero materno.
Los partos en el agua siempre deben ser atendidos por un especialista, por si surgieran complicaciones. No se les recomienda a mujeres con antecedentes de diabetes mellitus, hipertensión arterial, cardiopatías, metrorragias del tercer trimestre, desproporción fetopélvica y, en general, cuando el obstetra tratante no lo aconseje.

Ventajas para la madre: El agua caliente es un analgésico natural, es antiespasmódica: el calor relaja los músculos y ayuda a que el útero se contraiga eficientemente para dilatar. También reduce la producción de adrenalina, hormona que interfiere con el avance de la dilatación, contrarresta la fuerza de gravedad y disminuye la estimulación sensorial, aumentando la producción de endorfinas, sustancias opiáceas que produce la hipófisis anterior, que disminuyen la sensación del dolor y hacen olvidar el paso del tiempo.
Sumergir el cuerpo en agua caliente permite y facilita la distensión de los tejidos y músculos por lo que disminuye el riesgo de desgarros pélvicos. La mujer se siente segura al ser ella la que conduce su propio parto, lo que disminuye la posibilidad de intervenciones, no se utiliza medicación, oxitócicos, no se le rompen membranas y por lo tanto se disminuye la posibilidad de sufrimiento fetal durante un trabajo que se desarrolla en forma fisiológica.

Ventajas para el niño: El descenso del bebé por el canal de parto se hace de forma suave, ya que al no usarse oxitócicos, el útero no se contrae excesivamente. El bebé que está habituado a la inmersión en el líquido amniótico sale y entra directamente en contacto con un medio que le resulta familiar.
Una vez que sale el niño se le coloca encima de la madre, quien le masajea mientras el cordón sigue latiendo y suministrando oxigeno al bebé hasta que empiece a respirar por sí mismo. Cuando el recién nacido se encuentra en un ambiente más frío comienza a respirar con ligeros gemidos, y al colapsarse el cordón rompe a llorar e inicia una respiración rítmica, en ese momento y no antes, debe cortarse el cordón.

Hipnoterapia

Este método está ganando popularidad entre las mujeres que desean experimentar un parto natural. El objetivo es aprender a auto-hipnotizarse para tener un parto más pacífico y tranquilo. El trabajo del parto tiende a ser más corto y, por lo tanto, se fatigan menos.
Por medio de las clases de hipnoterapia, se aprenden técnicas de auto-hipnosis que ayudan a soportar el dolor de la mejor manera posible. En teoría, la hipnosis permite auto-anestesiarse sin necesidad de utilizar alguna clase de calmante o de medicación especialmente formulada para este fin.
Este método se basa en que el dolor es, por lo general, producido por una combinación de temor y tensión. Cuando nos sentimos atemorizados por algo, reaccionamos tratando de protegernos y nos contraemos. Esta tensión muscular provocará que los músculos de nuestro útero se contraigan y debido a ello sentiremos un dolor agudo. Y a mayor dolor, mayor será nuestra tensión. Por ello, la hipnoterapia enseña a las mujeres a relajarse. Como consecuencia de ello, sus cuerpos se sienten más a gusto y se preparan para el trabajo del parto más rápidamente.
Se deben dar al menos 15 clases de hipnoterapia y además conseguir CDs o DVDs sobre el tema para practicar en casa.

Silla de parto

Es una silla especialmente diseñada para poder soportar el peso de una mujer embarazada, ya sea en cuclillas o sentada. Usadas desde la Edad Media, momento en el cual se utilizaba una especie de taburete con forma de herradura para que las mujeres pudieran dar a luz a sus bebés. Hoy en día, las sillas de parto son mucho más sofisticadas y funcionales, por lo general poseen un lugar especialmente diseñado para que la mujer embarazada pueda colocar sus pies y sus brazos. Mediante este método, la parturienta recibe asistencia directamente de la fuerza de la gravedad y de esta manera, se agiliza el parto de forma totalmente natural. Además, la posición en cuclillas es muy útil cuando llega el momento en el que la mujer deberá pujar y le permite ver más claramente todo el proceso.
Pero esta silla también tiene sus desventajas. Uno de los problemas más comunes es que provoca un excesivo desgarro del perineo. Esto ocurre cuando la cabeza del bebé ejerce una presión extra sobre su pelvis. A pesar de que el desgarro puede no ser un problema serio, provoca mayores malestares en el puerperio y un prolongado periodo de recuperación posparto.
Otro problema vendría de la manera en que están fabricadas las sillas. Dado que pueden inhibir los movimientos, podrías sentirte más insegura y con menos control sobre tu cuerpo.

Parto humanizado o parto Leboyer

El parto humanizado, desarrollado por el obstetra francés Frederic Leboyer en la década de 1970 y recogido en su libro Nacimiento sin Violencia escrito en 1975. Aplica la teoría de que el proceso de alumbramiento debe ser lo más relajado posible y se debe llevar a cabo en un ambiente tranquilo. El objetivo es permitir que la transición que supone para el bebé el paso del útero a la vida fuera de él sea lo menos traumática posible; de esta manera, el bebé sería más feliz. Aunque esta cuestión es claramente discutible, lo cierto es que este método ayuda a relajarse de muchas maneras, lo que se traduce en un parto más tranquilo.
Para lograrlo, se ambienta el lugar donde se dará a luz con luces cálidas y suaves, música suave y tranquila, una bañera tibia especialmente preparada para el bebé, no se utilizan las típicas palmaditas en la espalda del bebé para estimular la respiración del mismo, no se corta el cordón umbilical inmediatamente después del alumbramiento, etc.
Para ayudar al bebé a respirar se le debe dar un masaje, en vez de las palmaditas. Además, el cordón umbilical del bebé no será cortado hasta que deje de palpitar. El hecho de esperar el tiempo suficiente para cortar el cordón umbilical, permitirá que el bebé pueda respirar por sí mismo por primera vez, una vez que esté preparado para hacerlo por sus propios medios.
Esta teoría ha calado en muchos médicos, que intentan que el ambiente de la sala de partos sea lo más relajado y apacible posible, minimizando el ruido.





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